domingo, 10 de febrero de 2013

EL PROBLEMA DE DILARAM


Cuenta Murray, el más importante historiador del ajedrez, que a finales del siglo XIX los miembros de las tribus nómadas de Siberia -los samoyedos, los tunguses, los yakutos- eran unos apasionados jugadores de todo tipo de juegos de tablero, especialmente de ajedrez. Citando al antropólogo de la Universidad de San Petersburgo Perdolsky, nos cuenta que las partidas eran seguidas con gran interés por todos los miembros de la tribu quienes contemplaban el cotejo, que podía durar más de un día, en un absoluto silencio que solo se rompía cuando alguno de los jugadores realizaba una jugada que era inmediatamente jaleada por sus partidarios.

Por supuesto, jugaban por apuestas. El entusiasmo de los espectadores hacía que a veces el importe de éstas subiera desorbitadamente hasta causar la ruina del perdedor. En un mal día, uno podía empezar por perder sus renos, luego sus perros, luego sus ropas y el resto de sus pertenencias para terminar, al final, perdiendo a su mujer. Por una apuesta, se entiende, no porque la mujer se hartara de verlo jugar tan mal al ajedrez.

Esto de jugarse la mujer al ajedrez tiene venerables precedentes.

El siguiente diagrama ilustra el conocido mansuba al-jariya o problema de la doncella, aunque con el tiempo ha terminado por ser conocido por el nombre de su protagonista: Dilaram. 




Atribuido a as-Suli [Abu Bakr Mohamed ibn Yahya al-Suli (880-946)], el principal tratadista y jugador de shatranj del Islam medieval, fue compuesto en el siglo IX, probablemente en la corte de Bagad durante el califato abasí. Pronto se convirtió en clásico y aparece con ligeras variantes en todos los repertorios de ajedrez árabe y, con posterioridad, en centenares de composiciones de ajedrez medieval europeo.

En un manuscrito atribuido a al-Lajlaj, el principal discípulo de as-Suli, acompaña al problema, como era frecuente en la tradición islámica, una pequeña composición literaria: la historia de Dilaram.


Dilaram era la favorita de un príncipe árabe que, como los siberianos de los que nos habla Murray, perdía partida tras partida y apuesta tras apuesta. Una vez, enfrentado a un noble que era un fuerte jugador de ajedrez, la suerte le fue desfavorable y sus pérdidas enormes. En la partida decisiva, despojado ya de todos sus bienes, decide jugarse a Dilaram (nombre que según los que saben de lenguas significa “alegría del corazón”).

Como no podía ser menos, la partida tomó un rumbo totalmente desfavorable al marido de Dilaram y llegó a una situación desesperada en la que su contrario iba a derrotarlo en su siguiente movimiento. Justo la posición del diagrama que mostramos hace unos párrafos.

La partida parece perdida, las negras amenazan un mate en una, que no se puede defender, mediante 1... Ta2, 1... Ta7 o, incluso, llevando cualquiera de las dos torres a b4. Pero Dilaram, para sorpresa de propios y extraños, no quiso separarse de su marido y le dijo, quizá de forma poco deportiva para los criterios actuales: "sacrifica tus torres, no a mí". El marido entendió el sabio consejo de Dilaram y jugó: 1. Th8 Rh8 2. Af5 Rg8 3. Th8 Rh8 4. g7 Rg8 5. Ch6 mate. Así logró salvar sus bienes y a la más querida de sus esposas.


Ilustración moderna del problema de Dilaram, obra de la artista rusa Ludmila Gavrilova.

Para comprender cabalmente la solución hay que recordar que en el ajedrez medieval el alfil movía dos casillas en diagonal, saltando la intermedia, y que podía saltar sobre las piezas de ambos bandos.



Sin duda, las más bellas ilustraciones del problema de Dilaram se encuentran en los "Libros de acedrex, dados y tablas" compilados bajo la dirección de Alfonso X el Sabio y publicados en Sevilla en 1283.

La siguiente miniatura corresponde al problema 54 (folio XXXVIII, recto) de dicho libro. Dos nobles árabes, que bien pudieran ser el marido de Dilaram y su rival (aunque en el texto no se haga ninguna referencia a la historia), se enfrentan ante el tablero. La posición es una variante del antiguo problema de as-Suli.

Problema 54 de los "Libros de Acedrex, dados y tablas":
El diagrama siguiente, compuesto con las fuentes que Armando Hernández Marroquín diseñó inspirándose en el libro de Alfonso X, muestra con mayor claridad la posición:



Y en este otro diagrama se muestra la posición utilizando piezas modernas:


Es, evidentemente, una posición compuesta a partir del problema de as-Suli en la que se han acumulado incluso demasiadas piezas negras en torno al indefenso rey blanco, probablemente con la intención de acentuar lo desesperado de su posición y realzar así la solución salvadora. Desde el punto de vista estético, sin embargo, desmerece un poco ya que no se entiende por qué no dieron mate las negras en su última jugada. 

La solución ofrecida por Alfonso X (folio XXXVII, verso) y que en el libro precede a la  miniatura es la siguiente:
Este es otro iuego departido en que a treze trebeios que han de seer entablados assi como esta en la figura del entablamiento & an se de iogar desta manera. Los blancos iuegan primero & dan mate al Rey prieto en cinco uezes de los sus iuegos mismos en la casa do esta entablado. El primero iuego es dar la xaque con el Roque blanco en la casa del Roque prieto & tomar lo a el Rey prieto por fuerça. El segundo iuego dar la xaque en descubierto poniendo el alffil blanco en la quarta casa del alffil prieto & tornara el Rey prieto en la casa de so cauallo. El tercero iuego dar la xaque con el Roque blanco en la casa del Roque prieto & tomarlo a el Rey prieto por fuerça. El quarto iuego dar la xaque con el peon blanco en la segunda casa del cauallo prieto & tornara el Rey prieto en la casa de so cauallo. El quinto iuego dar la xaque & mathe con el cauallo blanco en la tercera casa del Roque prieto. E si los blancos erraren de dar xaque cada uez al Rey prieto es el Rey blanco mathe al primero iuego dandol xaque con el Roque prieto que esta en la segunda casa del cauallo blanco poniendol en la casa del cauallo blanco o en la segunda casa del Roque blanco. Este es el departimiento deste iuego & esta es la figura del entablamiento.

La solución en lenguaje actual sería: 

1. Th8 Rh8 2. Af5 Rg8 3. Th8 Rh8 4. g7 Rg8 5. Ch6 mate.

Como muestra del éxito de la composición de as-Suli, en el mismo manuscrito encontramos más ejemplos inspirados en ella. La miniatura que contiene el problema 57 (folio XXXIX, recto) es otra versión del mismo. Aquí los rivales son dos princesas de Castilla.

Problema 57 de los "Libros de Acedrex, dados y tablas":


En la misma línea que el original y que la versión anterior del propio manuscrito, el bando que es mano, en este caso las negras, está amenazado de un mate en una imparable con 1. Ta8. El esquema de mate es idéntico al que se da en los anteriores problemas después del primer sacrificio de torre: 1... Af4 2. Ch5 (con el único propósito de retrasar una jugada el mate y cumplir con el enunciado de mate en cinco) 2. ... Th5 3. Rg1 Th1 4. Rh1 g2 5. Rg1 Ch3 mate.

Otra versión se encuentra en el folio LVI, recto. Aquí se enfrentan dos mujeres nobles cristianas:

Problema 90 de los "Libros de Acedrex, dados y tablas":


Aunque el esquemas es básicamente el mismo, aquí el el caballo el que da el jaque a la descubierta que permite el segundo sacrificio de torre: 1... Ta1 2. Ra1 Cb5 3. Rb1 Ta1 4. Ra1 b2 5. Rb1 Ca3 mate

Y todavía en el problema 100 (folio LXII, recto) podemos encontrar otro ejemplo aunque en éste hay hay autores que disienten sobre su inclusión en lo que podríamos llamar tema Dilaram.

Problema 100 de los "Libros de Acedrex, dados y tablas":


La solución aportada en el manuscrito es la siguiente:
Este es otro iuego departido en que a onze trebeios que han a seer entablados assi como estan en la figura dell entablamiento & han se di iogar desta guisa. Los prietos iuegan primero & dan mathe al Rey blanco en çinco uezes o menos con los sus iuegos mismos si los blancos no lo sopieren alongar. Ca si los blancos iogassen primero darien mathe al Rey prieto al primero iuego con el Roque blanco poniendolo en casa del Roque prieto. El primer iuego es dar la xaque en descubierta con ell alffil prieto que esta en la tercera casa del Roque prieto poniendolo en la quarta casa del alffil blanco. E por alongar el mathe encubrirsa con su Roque que esta en la segunda casa del cauallo prieto. El segundo iuego tomarlo a el Rey prieto con su Roque & darla xaque. Otrossi por alongar el mathe encubrirsa con el otro su Roque blanco que esta en la tercera casa del Roque prieto poninedolo en la tercera casa dell otro Roque prieto. El tercer iuego tomarlo ha el rey prieto con su Roque & dar la xaque e entrara el Rey blanco por fuerça en la casa de su cauallo. El quarto iuego iogara el Rey prieto con su Roque en la tercera casa dell otro roque prieto & iogara el Rey blanco si quisiere o con cual quiere de sus peones. El quinto iuego darla xaque & mathe con el Roque prieto poniendolo en la casa del Roque blanco. E este es el departimiento deste iuego & esta es la figura del entablamiento.
Lo que en notación algebraica diríamos así:

1. ... Ac4 2. Ta2 Ta2 3. Ta3 (como explica el texto, las dos primeras jugadas del blanco solo tienen como objetivo alargar el juego y permitir que se cumpla el enunciado de mate en cinco) 3. ... Ta3 4. Rb1 Th3 y sea cual sea la jugada del blanco seguiría 5. ... Th1 con mate.

Debido a esta solución, Sonja Musser, autora de un excelente ensayo sobre el manuscrito de Alfonso X (Los Libros de Acedrex, Dados e Tablas: Historical, Artistic and Metaphysical Dimensions of Alfonso X's "Book of Games", Universisad de Arizona, 2007) cree erróneo incluir este problema dentro del tema Dilaram. 

Sin embargo, el MI e historiador español Ricardo Calvo en "El libro de los juegos de Alfonso X el Sabio" (Patrimonio Nacional. Valencia, 1987) no duda en incluirlo debido a la solución dual que sin duda existe:

1. ... Ac4 2. Ta2 Ta2 3. Ta3 Ta3 4. Rb1 Ta1 5. Ra1 b2 6. Rb1 Ca3 mate

Desde mi punto de vista la existencia de una solución dual no impide que el problema pueda adscribirse al tema Dilaram. El solucionista enfrentado al problema puede encontrar una u otra solución (o ambas) y parece difícil pensar que la posición no esté inspirada por la composición de as-Suli.