viernes, 23 de noviembre de 2012

OTRO TAL


En 1967, Nikolai Poltoranov publicó en Volgogrado "El humor en el ajedrez". El libro consistía en una colección de anécdotas humorísticas ilustradas por C.A. Vlasov. Una de ellas es la que encabeza estas líneas y hace referencia a una anécdota protagonizada por Mijaíl Tal. La historia fue más o menos así:


Durante el XXV Campeonato de la U.R.S.S., celebrado en Moscú en 1957, Mijail Tal, que un par de años después se coronaría octavo campeón del mundo de ajedrez, aplazó su  partida contra el GM Isaac Boleslavsky en un difícil final de alfiles del mismo color. Aprovechando el día libre, decidió dar un paseo con una amiga por las calles de Moscú. En un momento dado cruzaron una calle por un sitio prohibido y fueron detenidos por la policía. Lamentablemente, el ajedrecista había olvidado la documentación en el hotel por lo que fue conducido a comisaria.

El oficial de guardia, un joven teniente, no disimuló su fastidio al verse interrumpido mientras estaba analizando una partida de ajedrez. Con evidente desgana, comenzó a tomar la filiación:

-¿Nombre?

-Tal.

-¿Otro Tal? -repuso el teniente. -¡Como si no me estuviera dando pocos quebraderos de cabeza el de esta partida!

Tal miró la posición y no pudo reprimir una sonrisa: el policía estaba analizando su partida aplazada contra Boleslavsky. Sin dudarlo, sugirió una jugada, el teniente propuso otra y así, de jugada en jugada, ambos pasaron varias horas analizando la partida. Al final, ante el asombro del teniente por la profundidad de sus análisis, tuvo que reconocer que no era "otro Tal" sino "ese Tal".

Con el humor que le caracterizaba, Tal declaró después del aplazamiento que ni la ayuda de la policía había sido suficiente para defender la posición frente a Boleslavsky. Efectivamente, terminó perdiendo en 93 jugadas.