Es una novela de intriga histórica ambientada en el San Petersburgo de antes de
El Torneo de San Petersburgo de 1914 fue uno de los mayores torneos disputados hasta la fecha y reunió a los mejores jugadores de la época. La nómina de participantes fue impresionante: Lasker (el 2º campeón del mundo, quien detentaba el título en aquel momento), Capablanca (quien sería el 3er campeón del mundo), Rubinstein (el jugador que mejores resultados había obtenido en los años precedentes), Alekhine (quien se convertiría en el 4º campeón del mundo), Marshall, Tarrasch, Nimzowitch, Bernstein, Gunsberg, Blackburne y Janovsky.
En este torneo, que se celebraba para conmemorar el décimo aniversario del club de San Petersburgo, fue donde se otorgaron los primeros títulos de Gran Maestro Internacional, aún hoy el máximo título que pueden alcanzar los jugadores de ajedrez. El sistema de competición era una liga entre todos los participantes, los cinco primeros pasarían a una segunda fase de donde, también por sistema liga, saldría el vencedor del torneo. Los cinco finalistas recibieron de manos del zar Nicolás II el título de Gran Maestro Internacional. Por cierto, en la novela se dice de forma errónea que esta distinción estaba destinada sólo al ganador.

Uno de los participantes en el torneo, en la novela, era un judío de origen polaco: Avrom Chilowicz Rozental. En los agradecimientos, el autor dice que los aficionados tendremos nuestra opinión sobre qué ajedrecista real se oculta bajo esta identidad. Y la tenemos: Akiba Kivelovic Rubinstein.
Aparte del cambio de nombre, todos los datos referidos a este personaje corresponden con la figura de Rubinstein. El mejor jugador de la época, vencedor de los torneos de San Sebastián, Bad Pistyan, Breslau y Varsovia en el mismo año (al narrador se le olvidó Vilnius). Autor de una partida inmortal en Lodz en 1907 contra Rotlewi. Y lo peor de todo, alguien que sufre una timidez enfermiza, con graves problemas mentales, a quien una mosca imaginaria perseguía sin descanso revoloteando en torno a su cabeza. Todo esto iría mermando progresivamente su juego y le ocasionaría terribles sufrimientos el resto de su vida. No cabe duda, Rozental es Rubinstein.
No me resisto a enseñarles la partida de la que se habla en el texto, conocida como
GEORG A ROTLEWI - AKIBA RUBINSTEIN
D40 DEFENSA SEMI TARRASCH
LODZ, 1907
22...Txc3 23.gxh4 Td2 24.Dxd2 Axe4+ 25.Dg2 Th3!! 0–1
Pero, hay más ajedrez en Zugzwang. El narrador también es ajedrecista, si bien que aficionado, y durante el desarrollo de la acción juega una partida con otro de los personajes a partir de la siguiente posición:

Es una suerte de mezcla entre partida por correspondencia y presencial ya que los contendientes suelen intercambiar un par de jugadas cada vez que se encuentran. Incluso se nos dice el desarrollo previo de la partida.
OTTO SPETHMAN - REUVEN KOPELZON
B25 DEFENSA SICILIANA
SAN PETERSBURGO, 1914
Es evidente que la función que desempeña esta partida en el texto es la de ser un trasunto simbólico de la tensión dialéctica que surge entre los dos protagonistas; además, el desarrollo de la partida (disputada realmente en un campeonato de Suiza del año 2000 entre los GM Daniel J. King y Andrei Sokolov, como se aclara en el propio libro) y que fue como sigue:
35.Tg2 Txg2+ 36.Rxg2 Dc7 37.Df5+ Rh6 38.Df6+ Rh7 39.Rg3 Rg8 40.Rh4 Db6 41.Rh5 Rf8 42.Rh6 Re8 43.Rh7 Dc5 44.Dg7 Re7 45.Dg5+ Re8 46.Rg8 Dc7 47.Dh6 De7 48.Dg7 a6 49.a3 a5 50.a4 Rd8 51.Df8+ De8 52.Rg7 1–0
pretende representar el mismo transcurso de la acción: los pasos que los distintos personajes van dando hasta llegar a la conclusión definitiva, al zugzwang.
Ambos extremos tienen una venerable antigüedad en la literatura que ha elegido el ajedrez como fuente de inspiración y son muchísimos los ejemplos que pueden citarse como antecedentes. Pero eso, estimado lector, será otro día.
FICHA TÉCNICA
ZUGZWANG
RONAN BENNETT
RANDOM HOUSE MONDADORI,
TRADUCTOR: MARC VIAPLANA











