miércoles, 26 de julio de 2017

LA PRÓXIMA JUGADA


La artista californiana, residente en Florencia, Maureen Hyde se mueve dentro de la gran corriente del arte figurativo europeo, incluida la preparación artesanal de los materiales artísticos a la manera tradicional. Su temática se mantiene también muy ligada a lo tradicional y se centra en tres grandes áreas: la naturaleza muerta, el paisaje y el retrato, expresadas todas ellas mediante una técnica realista.

The Next Move es un retrato de 2010 en el que un hombre que ya ha entrado en la madurez se dispone a hacer una jugada en un tablero aparejado con piezas de cristal. La presencia de un reloj de bolsillo junto al tablero, recordando el tiempo que pasa, parece hablarnos de la importancia que tiene el movimiento por venir. Movimiento que no tiene que estar necesariamente referido al juego. 

FICHA TÉCNICA
MAUREEN HYDE
THE NEXT MOVE (LA PRÓXIMA JUGADA), 2010
ÓLEO SOBRE LIENZO. 65 x 85 cm.
COLECCIÓN PARTICULAR

lunes, 24 de julio de 2017

VOLAND

El artista ucraniano Viktor Romanovich Efimenko pasó casi quince años de su vida (entre 1978 Y 1992, fecha de su fallecimiento) trabajando en una colección de grabados ilustrativos de la novela de Mijaíl Bulgákov El maestro y Margarita. En 2007, un hijo del artista reunió todos los grabados en un álbum inencontrable hoy día.

Uno de los grabados retrata al mago Voland, uno de los protagonistas de la novela, en el momento de enfrentarse en una partida de ajedrez a otro de los demoníacos personajes de la novela, el gato Popota.


La colección completa consta de 64 grabados, número mágico dentro del ajedrez, y puede verse aquí.
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Previamente en ARTEDREZ sobre este tema:

Una amplia selección de imágenes inspiradas en El Maestro y Margarita con la transcripción de fragmentos de la novela donde se cuenta la partida entre Voland y Popota se publicó el 30 de diciembre de 2013 bajo el título EL MAESTRO Y MARGARITA.

El 29 de julio de 2016 se añadió una imagen a la colección obra de Alexei Buyánov.

viernes, 21 de julio de 2017

LOS HERMANOS STRACHEY


El crítico y biógrafo Lytton Strachey jugando al ajedrez contra su hermana Marjorie Strachey en una foto anónima de los años 30. Lytton renovó la forma de escribir biografías con un estilo crítico e irreverente.  Marjorie fue maestra, traductora y escritora. Además tuvo una pequeña carrera ajedrecística que puede leerse en el siempre interesante The Streatham & Brixton Chess Blog.

Ambos escritores pertenecieron al muy influyente Grupo de Bloomsbury cuyo miembro más conocido es probablemente Virginia Woolf.

La fotografía, vía wikipedia, esta tomada de la biografía de Lytton Strachey escrita por Michael Holroyd. Lytton Strachey: A Biography (Heinemann, 1967/68)

miércoles, 19 de julio de 2017

NYOTAIMORI AJEDRECÍSTICO

Nyotaimori y nantaimori son los nombres japoneses de una práctica gastronómica que consiste en comer sobre el cuerpo de una mujer desnuda, en el primero de los casos, o en el de un hombre, en el segundo. Al parecer, el intríngulis de esta costumbre radica en que el sushi (o el sashimi) así consumidos aproximan de esta forma su temperatura a la del cuerpo humano, lo que permite que dichos alimentos alcancen el culmen de sus propiedades organolépticas. Eso sin despreciar lo que de sensual pueda tener el asunto.

Las personas que desempeñan la función de bandejas humanas deben someterse a un riguroso entrenamiento y a unos complejos rituales antes de poder ejercer su oficio, entrenamiento y rituales encaminados en su mayor parte a garantizar la seguridad alimentaria de los consumidores.

No menos refinada, si cabe, es la práctica de jugar al ajedrez sobre el cuerpo de una mujer, en este caso semivestida, desarrollada en las playas de los Estados Unidos de América en la década de los 60. Debajo de estas líneas, vemos dos ejemplos en los que los comensales, en vez de arroz blanco aderezado con pescado o verduras, comen piezas de ajedrez. Y ya sabemos los altos grados de sutileza que alcanzan los cambios de piezas en manos de maestros experimentados.

Las fotografías pertenecen al artículo Endless Summer (Un verano interminable), publicado en septiembre de 2014 en el blog Art Skool Damage. Es este un blog «de varia invención» en el que su creador, Christian Montrone, recoge todo tipo de imágenes curiosas.

ART SKOOL DAMAGE : Christian Montone: Endless Summer (Vintage Edition)

ART SKOOL DAMAGE : Christian Montone: Endless Summer (Vintage Edition)

lunes, 17 de julio de 2017

PULPO POR TORRE


Un pulpo gigante, el legendario kraken, captura una torre negra en esta escultura de Leigh Dyer situada en el paraje conocido como Butler's Gap en George Street, en la parte vieja de la ciudad de Hastings. Ciudad de honda tradición ajedrecística, por cierto, y sede de un mítico torneo de ajedrez en el que han participado muchos de los mejores jugadores de la historia (incluidos al menos 9 campeones mundiales) y que se lleva disputando de forma ininterrumpida desde 1920

El autor, el escultor Leigh Dyer, es un autodidacta que trabaja fundamentalmente en la ciudad de Hastings, de donde es nativo, y casi siempre con esculturas públicas realizadas en metal. El conjunto de Butler's Gap, una zona de la ciudad dedicada al ajedrez, está presidida por un tablero de ajedrez gigante y la decoración se complementa con otras esculturas de temática artedrecística. 

Son las blancas las que llevan la mejor parte en esta contienda. Vean si no el espectacular mate que esta anguila gigante blanca da al pobre rey negro.


Las fotografías fueron publicadas en el blog Terry Stacey. A Photographic Diary.

viernes, 14 de julio de 2017

ERIK VOGLER

Un muchacho de quince años caprichoso, atildado y pusilánime no parece el prototipo perfecto para encarnar a un héroe de la literatura juvenil, sin embargo así es Erik Vogler el protagonista de una serie de novelas de Beatriz Osés en las que se mezcla lo paranormal con el suspense.


En la primera novela de la saga, Erik tiene que enfrentarse con un asesino en serie que parece elegir sus víctimas entre las jóvenes promesas del ajedrez alemán. Con algo de ayuda preternatural y acompañado por la música de Schubert para su cuartero La muerte y la doncella y los versos de Goethe para su  poema La danza de la muerte, Erik va solucionando todos los problemas que le van saliendo al paso, por más que su pretensión sea huir de ellos.
¿Qué voy a hacer contigo, Erik? Ni siquiera sabes jugar al ajedrez?
Le espeta el asesino en un momento dado de la aventura a Erik. Y es verdad, la única partida que disputa nuestro dandi en la novela es francamente desalentadora y no les aconsejo que la vean. Están advertidos. 



Tanto las ilustraciones de las cubiertas como las interiores son obra de Iban Barrenetxea.

 FICHA TÉCNICA
BEATRIZ OSÉS
ERIK VOGLER Y LOS CRÍMENES DEL REY BLANCO
EDITORIAL EDEBÉ. MADRID, 2014
ILUSTRACIONES DE IBAN BARRENETXEA

miércoles, 12 de julio de 2017

ELOGIO DE LA LOCURA

¿Qué os puedo decir que ya no sepáis de los cortesanos? Los más sumisos, serviles, estúpidos y abyectos de los hombres. (...) Duermen hasta el mediodía; oyen la misa casi desde la cama, que un curilla a sueldo les dice deprisa y corriendo. Viene luego el desayuno, que apenas terminado, reclama la comida. Siguen a continuación los dados, el ajedrez, juegos de azar, parásitos, bufones, cómicos, cortesanos, chistes y pasatiempos. Todo ello entre sorbete y sorbete. Por fin, la cena, y tras ella, rondas de bebidas, no pocas, por Júpiter. Así, transcurren horas, días, meses y siglos sin ningún tedio de la vida.



FICHA TÉCNICA
ERASMO DE ROTTERDAM
ELOGIO DE LA LOCURA
ALIANZA EDITORIAL. MADRID, 1993
TRADUCCIÓN DE PEDRO RODRÍGUEZ SANTIDRIÁN

MARÍA JOSÉ ACOSTA MALO
ERASMO RECHAZANDO EL AJEDREZ (A LA MANERA DE HOLBEIN), 2017
LÁPIZ SOBRE PAPEL. 16,8 x 21 cm.
COLECCIÓN PARTICULAR

lunes, 10 de julio de 2017

OCÉANO MAR

Océano Mar es la segunda novela del narrador italiano Alessandro Baricco, célebre sobre todo por  la archiconocida novela Seda. En ella, acunados en el vientre del mar, en el vientre de la mar océana, se nos presenta una singular nómina de extraordinarios personajes. Un pintor que harto de trabajar para ricos se retira a pintar el mar con agua de mar, lo que produce lienzos indefectiblemente blancos. Un científico empeñado en encontrar el límite de las cosas que escribe cartas sin dirección, que posteriormente guarda, porque está seguro de que aparecerá una mujer a la que entregárselas. Y aparecer, aparece. Pero son dos, gemelas, y no sabrá descubrir de cuál de las dos se ha enamorado. Un religioso cuya lengua traiciona constantemente a su pensamiento, haciéndole decir cosas insólitas. Una hermosa mujer, confinada por su celoso marido, en una pensión costera. Una adolescente aquejada de una extraña enfermedad que busca en el mar la sanación o la muerte. Y los supervivientes de un famoso naufragio que cultivan en su pecho un feroz rencor.

En un momento dado, un almirante cuyo trabajo es dar veracidad —o no— a las historias que cuentan los marineros de los siete mares, vive una terrible aventura. Esta: 
Le acaeció al almirante Langlais, algún tiempo después de la llegada de Adams, el hallarse en la fastidiosa y banal necesidad de jugarse la vida en un desafío de ajedrez. Junto a su pequeño séquito, fue sorprendido en campo abierto por un bandolero tristemente famoso en la zona por su locura y la crueldad de sus hazañas. En aquella circunstancia, sorprendentemente, se mostró propenso a no ensañarse con sus víctimas. El único retenido fue Langlais, y dejó que los demás volvieran atrás con la misión de reunir la suma, desmesurada, del rescate. Langlais se sabía lo suficientemente rico para poder comprar su libertad. Lo que no podía prever era si el bandolero tendría la suficiente paciencia para saber esperar la llegada de todo aquel dinero. Sintió sobre él, por primera vez en su vida, un punzante olor a muerte.
Pasó dos días vendado y encadenado a un carro que no dejaba nunca de viajar. Al tercer día, lo hicieron bajar. Cuando le quitaron la venda, se encontró sentado frente al bandolero. Entre los dos había una pequeña mesa. Sobre la mesa, un tablero de ajedrez. El bandolero fue lapidario en sus explicaciones. Le concedía una oportunidad. Una partida. Si ganaba, quedaría libre. Si perdía, lo mataría.
Langlais intentó que razonara. Muerto no valía ni un duro, ¿por qué desperdiciar una fortuna semejante?
—No os he preguntado lo que pensáis de ello. Os he pedido un sí o un no. Daos prisa.
Un loco. Aquel era un loco. Langlais comprendió que no tenía elección.
—Como vos queráis —dijo, y bajó la mirada hacia el tablero. No le costó mucho constatar que el bandolero estaba loco, pero con una locura brutalmente astuta. No sólo se había reservado las piezas blancas —hubiera sido estúpido pretender lo contrario—, sino que jugaba, él, con una segunda reina ordenadamente colocada en lugar del alfil derecho. Curiosa variante.
—Un rey —explicó el bandolero señalándose a sí mismo— y dos reinas —añadió burlón, señalando a las dos mujeres, en verdad hermosísimas, que estaban sentadas a su lado. La ocurrencia desencadenó entre los presentes risas desenfrenadas y generosos gritos de complacencia. Menos divertido, Langlais volvió a bajar la mirada pensando que estaba a punto de morir de la manera más estúpida posible.
 
El primer movimiento del bandolero hizo que volviera el silencio más absoluto. Peón de rey avanza dos casillas. Le tocaba a Langlais. Vaciló algunos instantes. Era como si esperara algo, pero no sabía qué. Lo comprendió sólo cuando en el secreto de su cabeza oyó una voz que silabeaba con magnífica calma
—Caballo a la columna del alfil del rey.
 
Esta vez no miró a su alrededor.Conocía aquella voz. Y sabía que no estaba allí. Dios sabía cómo, pero llegaba desde muy lejos. Cogió el caballo y lo colocó delante del peón del alfil del rey.
Al sexto movimiento, tenía ya una pieza de ventaja. Al octavo, se enrocó. Al undécimo, era el dueño del centro del tablero. Dos movimientos más tarde, sacrificó un alfil, lo que le llevó, en el movimiento siguiente, a comerse la primera de las reinas adversarias. La segunda quedó atrapada con una combinación que —era consciente de ello— habría sido incapaz de realizar sin la puntual guía de aquella absurda voz. A medida que iba resquebrajando la resistencia de las piezas blancas sentía crecer, en el bandolero, una cólera y un desvarío feroces. Hasta llegó a temer la victoria. Pero la voz no le daba tregua.
Al vigésimo tercer movimiento, el bandolero le ofreció en sacrificio una torre, con un error tan evidente que parecía una rendición. Se disponía automáticamente a aprovecharlo cuando oyó que la voz le sugería de modo perentorio
—Cuidado con el rey, almirante. ¿Cuidado con el rey? Langlais se bloqueó. El rey blanco permanecía en una posición absolutamente inocua, detrás de los restos de un chapucero enroque. ¿Cuidado con qué? Miraba el tablero y no comprendía.
Cuidado con el rey.
La voz permanecía en silencio.
Todo estaba en silencio.
Unos cuantos instantes.


Después Langlais comprendió. Fue como un rayo que le cruzó por el cerebro un instante antes de que el bandolero extrajese de la nada un cuchillo y, rapidísimo, buscara con la hoja su corazón. Langlais fue más rápido que él. Le bloqueó el brazo, consiguió arrancarle el cuchillo y, como para concluir el gesto que él había empezado, le sajó la garganta. El bandolero se desplomó al suelo. Las dos mujeres, horrorizadas, huyeron de allí. Todos los demás parecían petrificados por el estupor. Langlais mantuvo la calma. Con un gesto que a continuación no habría dudado en juzgar inútilmente solemne, cogió el rey blanco y lo tumbó sobre el tablero. Después se levantó, con el cuchillo bien aferrado en el puño, y se alejó lentamente del tablero. Nadie se movió. Montó en el primer caballo que encontró. Echó una última mirada a aquella extraña escena de teatro popular y se marchó de allí. Como a menudo sucede en los momentos cruciales de la vida, se descubrió capaz de un único pensamiento, del todo insignificante: era la primera vez —la primera— que ganaba una partida jugando con las negras.   
Sobre las ilustraciones:

El dibujante Guido Crepax empleó a su personaje más conocido, la celebérrima Valentina, para dar un repaso a la literatura contemporánea en la serie Valentina legge (Valentina lee), publicada en la revista Linus entre 1993 y 1994. Crepax siempre demostró mucho interés por la literatura y en su obra son frecuentes las referencias literarias cuando no directamente las adaptaciones de clásicos de la literatura.

FICHA TÉCNICA
ALESSANDRO BARICCO
OCÉANO MAR (OCEANO MARE)
ANAGRAMA. BARCELONA, 1999
TRADUCCIÓN DE XAVIER GONZÁLEZ ROVIRA Y CARLOS GUMPERT

GUIDO CREPAX
VALENTINA LEGGE. LA BIBLIOTECA DI CREPAX
MONDADORI. MILANO, 2015



viernes, 7 de julio de 2017

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Samuel F. B. Morse además de inventar el código que lleva su nombre fue un artista reconocido que (mal)vivió mucho tiempo de sus retratos y pinturas de historia antes de tener éxito como inventor. En 1839, después de un viaje a París en el que conoció a Louis Daguerre, se interesó por el daguerrotipo cuya técnica ayudó a difundir por los Estados Unidos.

Una muestra de su trabajo fotográfico es esta foto en la que retrata a su esposa, Sara Elizabeth Morse, y a su hermana, Susan Walker Morse, jugando al ajedrez. Es un daguerrotipo de 1848 que se conserva en el New York Historical Society Museum and Library.



miércoles, 5 de julio de 2017

EL BLANCO ABANDONA


Fotografía de Uwe Schoor tomada en el bonaerense parque de Chacabuco donde, según nos informa el autor, las viejas mesas de ajedrez van desapareciendo poco a poco. También nos dijo que la foto se tomó en verano, como prueban las flores de jacarandá esparcidas por el suelo, y que el enorme gatazo que reina sobre el tablero no le quitaba ojo a la perra que el fotógrafo llevaba sujeta por una correa con su mano izquierda mientras manejaba la cámara con la derecha.

Uwe publicó la fotografía el 27 de noviembre de 2012 en su singular blog A6 —nombre de resonancias ajedrecísticas, por cierto—. En él, el autor pasea su mirada por la ciudad prestando una atención especial a aquello en lo que nadie suele reparar, en lo intrascendente pero no por ello insignificante, en lo que no suele ser visto, en pequeños signos que nos hablan desde rincones inesperados, en pequeños guiños ahogados entre el cemento y la prisa. Sin embargo, el conjunto aparece animado por un singular aliento poético. La poesía de lo desdeñado.

lunes, 3 de julio de 2017

MANIFIESTO EN FAVOR DE LA PROHIBICIÓN DEL AJEDREZ

MANIFIESTO EN FAVOR DE LA PROHIBICIÓN DEL AJEDREZ

Curioso juego este que consiste
en proteger a un Rey a toda costa.

Los códices ordenan, si fuera necesario,
incluso el sacrificio de todos sus vasallos.

Sacudid el tablero, la partida,
debiera terminarse
cuando se mueren todos los peones.




Poema del poeta asturiano Nacho González. Pertenece al libro «El cuaderno de la guerra y algunas notas sobre la paz» cuya publicación está prevista para julio de 2017.

Dibujo del caricaturista griego Michael Kountouris.

viernes, 30 de junio de 2017

JOHN CAGE


Resultado de imagen de Música

Una fotografía de 1981 del compositor estadounidense John Cage jugando 1. d4 en un juego de ajedrez diseñado en por el artista alemán Max Ernst en 1944. 

Aunque en 1946 Marcel Duchamp había pedido a John Cage que compusiera la música incidental de su parte en la película de Hans Richter «Dreams that Money Can Buy», tuvieron que pasar 20 años más para que ambos artistas se hicieran realmente amigos. Cage usó un método infalible para acercarse a Duchamp: le pidió que le diera clases de ajedrez. Desde ese momento hasta la muerte de Duchamp, acaecida tres años después, los dos hombres se reunían al menos una vez a la semana para estudiar ajedrez.

miércoles, 28 de junio de 2017

AJEDREZ

AJEDREZ

Dos fantasmas puestos en duda,
juegan un ajedrez desprestigiado
frágiles de tanto descubrimiento
sorprende lo poco que saben.
La partida se prolongará sólo,
hasta el juicio final.
La luna loteada
único testigo.
Aturde un inmundo silencio seco

«Mejor habría sido morir», dicen.

Reconocen padecer eternidad, por creer
sin aliento, sin latido, sin sed.
Atormenta lo que no pasa.

El ajedrez avanza,
extraño reloj de arena
comen un peón
continúa jugando el fantasma del peón
Negras y blancas no comulgan
siquiera en el deseo de ganar
Aferrados a la próxima jugada.

¿Qué sucederá cuando se descubra todo?
¿Qué clase de promesa es la vida,
sin carencia ni ansiedad?
¿Quien el amo de la mentira?


Casi ningún dato he conseguido del autor de este poema ni de su obra. Se agradecería cualquier información al respecto.

lunes, 26 de junio de 2017

PROMETEO

PROMETHEUS play with food

PROMETEO
—¡Eh, águila! ¿Qué tal si echamos una partida de ajedrez?

ÁGUILA
—No, gracias. Me enseñaron que con la comida no se juega.


Prometeo fue un titán que robó el fuego de los dioses para entregárselo a los hombres. Por este motivo, fue castigado por Zeus, portador de la égida, a permanecer encadenado a una roca donde un águila le devoraba el hígado. Como Prometeo era inmortal, el hígado se regeneraba cada noche y el águila volvía, cada nuevo día, para devorarlo otra vez. Así debía ser durante toda la eternidad. Pero acertó a pasar por allí Heracles, que andaba afanado en su duodécimo trabajo, quien, sabedor de que el titán podía ayudarle en su búsqueda de las manzanas de oro del jardín de las Hespérides, despachó al águila de un flechazo, liberando así a Prometeo de su tormento.

Prometeo fue también protagonista de una tira cómica digital, obra del norteamericano Mark Weinstein, que se publicó entre los años 2007 y 2011. El ajedrez tuvo una aparición estelar en la tira correspondiente al día 29 de mayo de 2009.

viernes, 23 de junio de 2017

ERNST LUDWIG KIRCHNER


Segunda versión del cuadro Erich Heckel y Otto Muller jugando al ajedrez (la primera versión la publicamos aquí). Ernst Ludwig Kirchner, uno de los principales representantes del Expresionismo alemán, retrató a sus colegas pintores Erich Heckel y Otto Muller jugando una partida de ajedrez en presencia de una modelo cuyo nombre no ha llegado hasta nosotros. 

La escena probablemente se desarrolló en el estudio de Kirchner durante el año 1913. Como dijimos en aquella entrada, los miembros del grupo Die Brücke (el Puente) hicieron de sus estudios algo más que un lugar de trabajo; era el lugar donde se jugaba, donde se vivía, donde se convivía, donde se amaba.


FICHA TÉCNICA
ERNST LUDWIG KIRCHNER
ERICH HECKEL Y OTTO MULLER JUGANDO AL AJEDREZ II (1913)
ÓLEO SOBRE LIENZO (41,4x50 cm.)
COLECCIÓN PARTICULAR

miércoles, 21 de junio de 2017

AJEDREZ EN EL BOSQUE

Sin título

«No son partidas, son carnicerías» nos dijo Evi, la autora de esta fotografía, que dice su compañero sentimental de sus partidas de ajedrez porque siempre gana ella. Amantes de la naturaleza, les gusta disputar sus partidas en los bosques, en uno de los cuales se tomó la fotografía que nos ocupa hoy. La autora considera que la paciencia con la que los jugadores de ajedrez afrontan el juego es una metáfora de cómo deben afrontar las parejas su relación. Sobre todo si se posee una fuerte personalidad, como les pasa a ellos.

Una vez más el ajedrez se nos presenta como un juego de amor, como Tristan e Isolda, como Ferdinand y Miranda y como tantos otros antes que ellos, Evi y su compañero escenifican el ajedrez como un juego de seducción.


lunes, 19 de junio de 2017

GUSTAV KLUGE

Bild Seite 1

Heredero del Expresionismo alemán y seguidor de una de las técnicas más queridas de ese movimiento vanguardista del siglo XX, la xilografía o grabado en madera, Gustave Kluge es el autor de este Ajedrez apocalíptico.

Los expresionistas habían visto en esa técnica el vehículo perfecto para «expresar» la subjetividad del artista, aprovechando la tosquedad del trazo, los nítidos contrastes y la profundidad de los negros que proporciona.

Kluge enfrenta en un tablero a lo que parece ser un soldado (el casco parece el típico que llevaban los soldados alemanes en la II Guerra Mundial solo que puesto al revés) con una suerte de plantígrado que empuña como trebejo un alacrán. (En algún lugar se ha señalado que el remate de la pieza que mueve el soldado es una cruz gamada pero yo no alcanzo a verlo). Es un extraño y desasosegante encuentro que no sé muy bien cómo interpretar. Pero quizá la guerra con su carga de horror y sinsentido sea simplemente ininterpretable.

FICHA TÉCNICA
GUSTAVE KLUGE
AJEDREZ APOCALÍPTICO
XYLOGRAFÍA. 49,5 x 69,5 cm
COLECCIÓN PARTICULAR

viernes, 16 de junio de 2017

JULIO RAMÓN RIBEYRO

Prosas apátridas es un libro del peruano Julio Ramón Ribeyro publicado por primera vez en 1975. Según el autor, el término «apátrida» no se refiere en este caso a la nacionalidad sino a que los textos reunidos en el libro no tienen «patria literaria». Redactados en diversas épocas, no habían encontrado acomodo en ninguna novela, no se habían convertido en el arranque de un cuento ni tampoco habían servido para desarrollar a partir de ellos un artículo; así que se fueron quedando arrinconados, «sin patria», y con riesgo de ser olvidados. Para salvarlos de ese triste destino, Ribeyro decidió ordenarlos y darlos a la imprenta. El resultado fue este libro.

La prosa apátrida número 18 dice así:
18 
El ajedrez es como el amor venal, en cual la pareja se reúne, no por afinidad ni simpatía, sino porque se necesitan recíprocamente para obtener de su conjunción un disfrute. Con el alemán fascista de la Agencia no me saludo ni cruzo la menor palabra en toda la semana, pero basta que llegue el domingo para que en las horas libres juguemos una partida. Es un acuerdo tácito, que no va precedido de ninguna invitación verbal. Basta que empiece a armar el tablero para que yo me acerque a su mesa y se inicie la partida. Partida silenciosa de la cual está excluido todo comentario. Una vez terminada, sea cual fuere el ganador, cada cual se reintegra a su trabajo y se olvida completamente del otro, durante días, así lo encuentre en el ascensor o el café de la esquina. Hasta el próximo domingo.


FICHA TÉCNICA

JULIO RAMÓN RIBEYRO
PROSAS APÁTRIDAS
SIX-BARRAL. BARCELONA, 2007

miércoles, 14 de junio de 2017

CARLOS vs JUAN FEDERICO

Emperor Charles V playing chess with John Frederick, Elector of Saxony; messenger bearing paper dated 10 May 1547, date Charles V pronounced death sentence on John Frederick as convicted rebel.  Etching

El emperador Carlos (I de España y V de Alemania) es interrumpido por un mensajero que porta una misiva mientras juega al ajedrez contra Juan Federico I el Magnánimo, elector de Sajonia. El grabado contiene una broma macabra porque en el papel que lleva el mensajero en la mano se lee «10 de mayo de 1547», justo la fecha en la que Carlos dictó condena de muerte contra su rival, al que había derrotado militarmente unos días antes en la batalla de Mühlberg. ¡Eso sí que es un jaque mate!

El conflicto entre ambos jugadores se enmarca en el contexto de las guerras de religión que siguieron a la Reforma luterana y que enfrentaron al emperador Carlos con diversos príncipes protestantes durante buena parte del siglo XVI. Juan Federico salvó el pellejo firmando las Capitulaciones de Wittemberg por las que cedía su dignidad electoral y sus posesiones en favor de Mauricio de Sajonia, más favorable, en principio, a los intereses de Carlos. 

El grabado fechado circa 1600 se conserva en el British Museum.

lunes, 12 de junio de 2017

UN CUENTO DE LA VIEJA ESPAÑA


«Un cuento de la vieja España» es un poema del norteamericano Tudor Jenks publicado en junio de 1882 en la revista juvenil St. Nicholas con Ilustraciones de Reginal Bathurst Birch.

El poema esta basado en una leyenda sobre la entronización del decimocuarto sultán nazarí de Granada, Yūsuf III.

Comienza el siglo XV en el último bastión del poder musulmán en la península ibérica, el reino nazarí de Granada. Yúsuf lleva dieciséis años prisionero en el castillo de Xalabania (Salobreña) por orden de su hermano Muḥammad VII, quien le ha despojado de sus legítimos derechos dinásticos. Yūsuf está jugando al ajedrez con el alcaide y el rumbo de la partida le es muy desfavorable. 
—Tu rey está cercado —dijo el alcaide—. La partida es mía.
—La partida no está definitivamente perdida hasta que el juego no acaba —contestó Yūsuf.
—Pero mira, has perdido una torre, un caballo y un peón. Y acabas de perder la otra torre. Además —dijo moviendo la dama— recibirás mate en tres jugadas hagas lo que hagas.
En ese momento, un mensajero interrumpe la partida. Muḥammad sintiendo la proximidad de la muerte y queriendo asegurar la sucesión del trono para su hijo ha ordenado eliminar a todos los posibles pretendientes. Su hermano Yūsuf, que es el legítimo heredero, el primero. Por ello ordena al alcaide de Xalabania que ejecute al prisionero inmediatamente y que le envíe como prueba su cabeza con el mismo mensajero que ha llevado la noticia. Pese a que el alcaide siente afecto por Yūsuf, debe cumplir los deseos del sultán. El príncipe pide permiso para despedirse de familiares y amigos pero le es denegado. La ejecución se emplaza para dentro de una hora.
—Está bien —replicó tranquilamente Yūsuf— hasta que esa hora se cumpla mi tiempo es mío. Sigamos con el juego hasta perder o ganar.
El alcaide, conmovido en lo más profundo por la entereza de Yūsuf y con los ojos anegados en lágrimas, ha perdido totalmente la concentración. Va perdiendo pieza tras pieza y termina recibiendo jaque mate. 
—Ya has visto que «la partida no está definitivamente perdida hasta que el juego no acaba» —dijo sonriente Yūsuf.
 —Lamento que el juego haya terminado —suspiró el alcaide.
 —Ten confianza —replicó calmadamente Yūsuf— aún quedan cinco minutos.
El plazo ha expirado y el verdugo está preparado para cumplir con su trabajo. Yūsuf ya tiene su cabeza en el tajo cuando otro mensajero entra apresuradamente en escena y ordena detener la ejecución. Muḥammad había fallecido el la Alhambra y el pueblo estaba aclamando a su hermano. Yūsuf era el nuevo sultán de Granada.
 —Alcaide —recuerda Yūsuf— la noche nunca llega antes de que se ponga el sol y «la partida no está definitivamente perdida hasta que el juego no acaba».


Tiene todo el aspecto de ser una leyenda ya que las crónicas contemporáneas, como La crónica de Juan II, no hacen referencia al tema al hablar de la muerte de Muḥammad VII, limitándose a decir que falleció «de su dolencia» y que se mandó llamar a su hermano, preso en Salobreña, para ocupar el trono. Los cronistas posteriores incluyeron la anécdota del ajedrez, posiblemente para enaltecer la figura del nuevo sultán. Lo más probable es que Muḥammad falleciera envenenado víctima de una conjura palaciega encabezada por los partidarios de su hermano Yūsuf quien, recordémoslo, había sido despojado de sus derechos de forma violenta por Muḥammad.

Para terminar solo mencionar que en el ajedrez medieval no existía la dama sino el firzān (alferza). La dama no se incorporaría al juego hasta finales del siglo XV. La inclusión en el poema de esta pieza por parte de Tudor Jenks es, por lo tanto, un anacronismo.

viernes, 9 de junio de 2017

AJEDREZ EN EL SET XIX



Anthony Quinn, a la izquierda, y el director Michael Cacoyannis juegan al ajedrez en el set de rodaje de Zorba, el griego (Alexis Zorbas. Michael Cacoyannis; 20th Century Fox, 1964. Fotografía de Erich Lessing.

miércoles, 7 de junio de 2017

TERRATENIENTES vs ARRENDATARIOS


Litografía en color publicada en junio de 1888 en el Weekly Freeman, la edición de fin de semana del diario nacionalista irlandés Journal's Freeman. Esto, publicar una lámina con una ilustración como suplemento a la edición normal, fue una novedad de este diario que fue pronto copiada por otros periódicos. Dada la ideología de la publicación, las láminas se ocupaban preferentemente de temas políticos relacionados con la independencia de Irlanda.

No es una excepción, por supuesto, la que comentamos hoy. Estamos en Irlanda en la época del dominio británico. Los contendientes son: a la derecha, con blancas, la personificación de la Liga Nacional Irlandesa. La Liga era un partido político defensor del llamado Plan de Campaña, que consistía básicamente en animar a los arrendatarios a negarse a pagar las rentas a su terratenientes, si estas se consideraban desproporcionadas o injustas. Enfrente está Arthur James Balfour (Balfour el Sanguinario para los irlandeses por la feroz represión que desató para combatir el plan), Secretario Jefe para Irlanda del Gobierno Británico, con las negras. El título de la obra es «Mate a la próxima» y del lenguaje corporal de los jugadores se deduce claramente del lado de quién están las simpatías de los editores.

La mayoría de las litografías que publicaba el Weekly Freeman se deben al lápiz de John Fergus O'Hea. O'Hea fue el gran dibujante del nacionalismo irlandés y el creador del personaje Pat, un granjero joven, fuerte y guapo —personificación del pueblo irlandés— que era la contrafigura que el dibujante oponía a las frecuentes caracterizaciones despectivas de los irlandeses por parte de la prensa inglesa (frecuentemente los irlandeses eran presentados como monstruos de apariencia simiesca). El aspecto del jugador de ajedrez de la derecha encaja perfectamente con las características de Pat, siempre adornado por unas espléndidas patillas. Pero como la caricatura no está firmada, O'Hea no solía firmar estos trabajos, y, además, por esas fechas su discípulo Thomas Ftizpatrick había empezado a publicar caricaturas en un estilo muy similar, dejaremos esta obra, de momento, simplemente como atribuida a John Fergus O'Hea.

lunes, 5 de junio de 2017

EN LAS CALLES DE... CARACAS


«Piensa Caracas» tituló su foto el venezolano Anthony Salazar. Fue tomada en 2012 en el bulevar de Sabana Grande, una amplia zona peatonal de Caracas donde es habitual ver a jugadores callejeros de ajedrez.

viernes, 2 de junio de 2017

DUCHAMP VS THARRATS JR.


Marcel Duchamp jugando al ajedrez con Eduard Tharrats, hijo del pintor del grupo vanguardista catalán «Dau al set» Joan-Josep Tharrats, en el café Melitón de Cadaqués. No he conseguido acreditar fehacientemente la autoría de la fotografía pero no sería de extrañar que se tomara en la misma sesión que esta otra que publicamos hace tiempo.

miércoles, 31 de mayo de 2017

MEDALLA


Medalla modelada en bronce por el escultor holandés Chris van der Hoef en 1908 para la casa Beeger de Utrecht. 

Van der Hoef, un notable representante de las artes decorativas del periodo modernista, fue también medalla de plata en Escultura, modalidad medallas escultóricas, en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam de 1928. Sí, en escultura. Entre 1912 y 1948, en los Juegos Olímpicos también se competía en cinco disciplinas artísticas: literatura, música, pintura, escultura y arquitectura. Todas las obras tenían que estar relacionadas, no obstante, con el deporte. A partir de los Juegos Olímpicos de Londres de 1948, el Comité Olímpico Internacional decidió, quizá con buen criterio, sustituir la competiciones artísticas por exhibiciones sin premios ni medallas.

lunes, 29 de mayo de 2017

FERDINAND Y MIRANDA


Gillot Saint-Evre fue un pintor francés del siglo XIX. Su temática preferida fue la pintura de historia, representada de forma intimista, no grandilocuente, y prestando atención a lo anecdótico. Lo que en Francia se llamó el «estilo trovador». 

En el cuadro que mostramos, Saint-Evre toma como fuente de inspiración una de las últimas tragedias de Shakespeare, La Tempestad.

Alonso, rey de Nápoles, y Próspero, duque de Milán, descubren a sus hijos respectivos, Ferdinand y Miranda, a los que creían muertos, jugando al ajedrez en una cueva. Los jóvenes mantienen el diálogo que tantas veces hemos reproducido en ARTEDREZ:
MIRANDA
Mi dulce dueño, ¡hacéis trampas!

FERDINAND
No, amor mío, por nada del mundo lo hiciera.

MIRANDA
¡Sí! ¡Ya lo creo! Por veinte reinos lo harías, y aún así, juego honesto me pareciera…



FICHA TÉCNICA
GILLOT SAINT-EVRE
LA TEMPESTAD, 1822
ÓLEO SOBRE LIENZO. 138x4,5 cm.
MUSEO DE LA VIDA ROMÁNTICA DE PARÍS

WILLIAM SHAKESPEARE
LA TEMPESTAD
CÁTEDRA. MADRID, 1994
TRADUCCIÓN DE MANUEL ÁNGEL CONEJERO Y JENARO TALENS

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Entradas anteriores con este mismo tema:






viernes, 26 de mayo de 2017

LA BELLEZA VS. LA MUERTE


El ajedrez es un juego de guerra en miniatura. Pero cuando las fuerzas sobrenaturales entran en juego, cuando una vida humana es la apuesta, el ajedrez se convierte en algo más que un juego.
Así comienza una historieta publicada en 1951 en la revista Eerie Adventures, titulada «The Grim Reaper». La trama se inicia con la celebración de un Torneo Internacional de Ajedrez, disputado en el Club Británico-Americano de Bombay, donde se va a dirimir el título de Campeón del Mundo de Ajedrez. Realizada en medio de la Guerra Fría, curiosamente en la historieta no aparece, en las finales de este campeonato, ningún jugador de los países del Este. Dado el incuestionable dominio mundial de los ajedrecistas soviéticos desde 1948, los guionistas del cómic —no acreditados, por cierto— parece que no estaban dispuestos a conceder ninguna ventaja dialéctica a sus rivales ideológicos.

Pero no es el único prejuicio que encontramos en la historia. Tal y como era frecuente en la época, los personajes orientales son presentados como traidores, taimados e incluso malignos. Así, el representante de India, Sudi Lei, que llega a la final pero la pierde ante Alan Baker, el representante norteamericano, es un personaje malvado y siniestro. Y con mal perder, por si fuera poco.
 
—Estaba esperando esto, Sudi. Anuncio mate.
—¿Qué? ¡Qué los dioses le confundan, Baker!
El perverso indio elige para cobrar su venganza la fiesta de disfraces que se realizó para celebrar el compromiso nupcial de Alan Baker. Sudi Lei, que tiene relaciones con oscuros poderes paranormales, se presenta disfrazado como la Muerte y pide la revancha a Baker. Aunque quien realmente va a jugar la partida es la misma Muerte, que se prepara para tomar la vida de su rival en cuanto pierda la partida. Sin embargo, un presentimiento advierte a Baker de que algo no va bien y se niega a jugar.

—¡Espera! ¡He cambiado de idea, Sudi! ¡No quiero jugar!
—¡Alan!

Sin embargo, Adrienne, su prometida, ocupa su lugar ante el tablero aprovechando un despiste de su novio. Ya tenemos el gran enfrentamiento: la belleza contra la muerte. Adrienne ignora que está arriesgando su vida en el juego, ya que piensa que es una simple partida. Pero Alan encuentra un método para evitar la segura derrota de su novia.

No puedo decírselo. Se asustaría y se iría. Ese abandono equivaldría a perder. Tiene que jugar. Pero ¿cómo va a ganar?
La estrategia de Baker es que Adrienne ralentice el juego todo lo que pueda para que, con la llegada del amanecer, la muerte tenga que retirarse.

Muy inteligente, mi querido Baker. Amanece y debo irme. Has obligado a la muerte a abandonar la partida. Pero no me iré de aquí solo.
La compañía que elige la Muerte para que le acompañe es Sudi Lei, quien esperaba escondido el desenlace de la partida. Como dice Baker al final de la historieta, «perdió la parida más importante de su vida sin mover un peón». El crimen nunca paga.

FICHA TÉCNICA
EERIE ADVENTURES
VOLUMEN I, NÚMERO 1. INVIERNO DE 1951
CUBIERTA- DIBUJO, ENTINTADO Y COLOREADO ALLEN ANDERSON
THE GRIM REAPER
DIBUJO Y ENTINTADO: AL CARREÑO; ROTULACIÓN: BEN ODA